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¿Por qué daños respondes al entregar un inmueble arrendado?

Reparaciones necesarias y locativas: qué le corresponde al propietario, qué al arrendatario y cómo protegerte.

Llega el día de entregar el apartamento que tenías arrendado y aparece la gran pregunta: ¿qué me pueden cobrar? La respuesta está en la ley y en tu contrato, y conocerla evita discusiones al final.

Dos tipos de reparaciones

La Ley 820 de 2003, que regula el arrendamiento de vivienda urbana, junto con el Código Civil, distingue dos clases:

  • Reparaciones necesarias. Son las que mantienen el inmueble en condiciones de habitarse y no dependen de cómo lo usaste: humedades, daños en tuberías ocultas, problemas estructurales, el desgaste natural por la edad del edificio. Le corresponden al propietario.
  • Reparaciones locativas. Son los daños pequeños que resultan del uso diario o del descuido: vidrios rotos, huecos de puntillas o chazos, manchas, llaves que gotean por mal uso, deterioro por falta de aseo. Le corresponden al arrendatario.

Lo que normalmente te pueden pedir al entregar

  • Resanar y pintar los huecos que hiciste al colgar cuadros, repisas o televisores.
  • Reponer lo que se rompió por uso: vidrios, chapas, luminarias, accesorios de baño.
  • Entregar el inmueble limpio.
  • Dejarlo en el estado en que lo recibiste, salvo el desgaste normal por el paso del tiempo y el uso razonable.

Tu mejor protección: el inventario de entrada

Antes de recibir el inmueble, exige un inventario detallado con fotos y videos de cada espacio, firmado por ambas partes. Ese documento es la referencia para comparar al final. Sin él, cualquier diferencia se vuelve discusión.

Si pagaste un arreglo que le correspondía al propietario

Avísale por escrito antes de hacerlo, siempre que sea posible, y guarda las facturas. Lo ideal es acordar con el propietario cómo se reconoce ese gasto, en lugar de descontarlo por tu cuenta del canon.

Mi recomendación

Unas semanas antes de la entrega, recorre el inmueble con el inventario en la mano, haz los arreglos locativos con tiempo y agenda la entrega con el propietario o la inmobiliaria. Una entrega bien preparada termina en un paz y salvo sin estrés.

Si tienes dudas sobre tu caso, escríbeme y lo revisamos juntos.

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